Historia

Asume los objetivos del modelo de The Aspen Institute de Estados Unidos, adaptándolos al contexto español.

Patronato

Presidido por Don Javier Solana Madariaga, se reunió por primera vez el 15 de marzo de 2011.

Identidad

Visión, misión y metodología. 

Empresas patrocinadoras y colaboradores

Aspen institute España ha contado desde sus inicios con la colaboración de distintas instituciones.

Aspen Institute España se constituye en 2010 como una fundación independiente dedicada a promover el liderazgo basado en valores y la reflexión según los principios que definen una sociedad abierta. Proporciona un foro plural y equilibrado para el debate de asuntos de interés general entre personas comprometidas con sus sociedades. Sus actividades incluyen seminarios, debates y conferencias y programas a medida.

La celebración del bicentenario del nacimiento de Wolfgang Goethe en 1949 fue la razón para reunir a un grupo de destacados intelectuales de todo el mundo en Aspen, Colorado, en busca de una salida a la profunda crisis que afectaba a Occidente después de las dos Guerras Mundiales. Entre otros, este grupo incluía a Albert Schweitzer, Thornton Wilder, Arthur Rubinstein o José Ortega y Gasset. El desafío de encontrar una salida para una civilización desorientada, afrontado con el optimismo pragmático tan característico de la tradición ilustrada norteamericana, dio lugar, un año después, a la creación de The Aspen Institute. Con los años, The Aspen Institute ha crecido y se ha consolidado como un foro de referencia internacional para el debate. Durante este tiempo, su identidad y método se han extendido a otras sociedades de todo el mundo que han reconocido el valor añadido de un modelo de diálogo basado en los valores que definen una sociedad abierta.

Desde 1950, el Instituto ha llevado a cabo su misión a través de cuatro grandes tipos de actividades: seminarios, conferencias, programas de políticas públicas y programas de liderazgo.

El modelo Aspen ha evolucionado con el tiempo y sus iniciativas van desde el clásico Seminario Aspen, basado en textos clásicos y contemporáneos que reflejan la amplitud de la civilización humana, hasta una amplia variedad de programas de políticas públicas en educación, energía, tecnología, medio ambiente, salud o economía. En 1949, por invitación del canciller Hutchins de la Universidad de Chicago, uno de los patrocinadores de lo que más tarde se convirtió en el “Instituto Aspen de Estudios Humanísticos”, Ortega y Gasset accedió a visitar los Estados Unidos. En su visita a Aspen, Ortega participó en el evento dedicado al Bicentenario de Goethe. El filósofo, segundo en reputación solamente por detrás de Albert Schweitzer, quien pronunció el discurso de apertura, se unió a personalidades como Thornton Wilder, Arthur Rubinstein, Giuseppe Antonio Borgese, y muchos otros. En su conferencia en Aspen, Ortega y Gasset reflejó el drama de la vida, que definió como “la lucha para lograr ser lo que uno tiene que ser”.

Ortega y Gasset recordó a la audiencia que con demasiada frecuencia nos evitamos a nosotros mismos porque llenamos nuestras vidas con “el sistema de nuestras ocupaciones, -tanto las serias como como las frívolas”. Tras su regreso a Madrid desde Aspen, Ortega y Gasset escribió una larga carta al organizador de la reunión, Walter Paepcke. En esa carta, que resultó ser un texto muy influyente para la historia de The Aspen Institute, Ortega y Gasset, expresó su alegría al saber que Paepcke estaba considerando establecer algo parecido a una universidad en Aspen. “Como me doy de todo corazón a lo que estoy haciendo, que es la única manera de hacer las cosas bien y ser uno mismo por completo, me abandoné por completo a Aspen durante las dos semanas maravillosas que pasé allí. Absorbí esa atmósfera hasta la médula de mis huesos. De este modo, muchas impresiones vinieron a mí y me hacen reaccionar. Un día se me aparecieron de repente y todas juntas, junto con muchos otros temas, las ideas que ahora expondré de manera sucinta”. “Veo en sus iniciativas una magnífica posibilidad para la creación de algo completamente nuevo, muy necesario para los Estados Unidos hoy en día”. Algo con un “estilo claro, definido y pedagógicamente atractivo, tanto desde el punto de vista humano como del estilo, dotado de gran atractivo para la mejor conciencia americana”. El instituto, conocido formalmente como The Aspen Institute for Humanistic Studies, inició su actividad en 1950 con Ortega y Gasset como patrono. Su visión se había realizado, no sólo en el nombre, sino también en los fines didácticos y educativos del Instituto.